Rozamos la bilbainada trepando el Gazteluzar (717 m), el Kamaraka (800 m), el Mugarriluze (735 m) y el Goikogane (702 m)

Escuchar cuatro cumbres en una misma caminata es como para salir corriendo en dirección contraria. Esta ruta circular sí nos lleva a estas cotas superpopulares, que ascenderemos desde Llodio. Todas ellas pertenecen al mismo cordal, que separa Bizkaia y Álava, pero gastan la misma altura, así que el esfuerzo será mínimo.

Lo dicho. Partimos de Llodio. Si odias conducir, hay alternativas. La más cómoda, la que plantea Renfe, que en sólo 27 minutos te deja en la localidad alavesa desde la parada de Abando (Bilbao). Existen otras alternativas, como el autobús A 3918 Bilbao-Orozko, pero obviamente es menos directo.

Nosotros acudimos en tren y no olvidamos el primer objetivo: Santa Lucía. Nuestra ruta comienza por ello desde la propia estación. Sal de ella, cruza el puente sobre el río Nervión y continúa en la misma dirección. Atraviesa la plaza del ayuntamiento, saliendo por los soportales. Es cuestión de seguir todo el rato hacia delante. Después, cruzarás un parquezuelo y continuarás por la calle de Lamuza (el verdor, a tu izquierda).

Unos 500 metros después de abandonar la plaza del ayuntamiento, tendrás que tomar el primer desvío hacia Santa Lucía a través del Camino de Leziaga.

¡A la derecha, Romerales! ¡Fíjate en lo que dice la señal!

¡A la derecha, Romerales! ¡Fíjate en lo que dice la señal!

Como ves, buen asfalto y dificultad cero. Pero no te duermas en los laureles: en la nueva bifurcación que te encuentres, de los dos toma el camino de la izquierda, dejando el riachuelo a tu derecha. Es muy habitual confundirse en este punto, que, por cierto, es el último de toda la ruta donde poder confundirse.

Comienzan así 2.500 metros de carretera de montaña, sin peligros (nosotros no nos topamos con coches), de ascenso moderado que permite hablar con los compañeros. La tranquilidad se verá alterada por un bonito núcleo de viviendas. 300 metros después nos toparemos con una pequeña ermita y unas flechas que nos indican que Santa Lucía está a solo 5 minutos. Y así es: 300 segundos después, llegamos al monasterio. ¡Objetivo cumplido!

Monasterio de Santa Lucía del Yermo y compañía.

Monasterio de Santa Lucía del Yermo y compañía.

Nuestra segunda etapa es el Cinturón de Hierro de Bilbao de la Guerra civil. Para ello, deberemos ascender por el lateral izquierdo del monasterio, siguiendo los mojones blancos que marcan un sendero relacionado con los restos de la contienda. Son sólo 400 metros hasta tomar el camino ‘hecho y derecho’, lo verás arriba, mucho más pisado.

Estos mojones son de los buenos, no de los otros…

Estos mojones son de los buenos, no de los otros…

Este nuevo camino guarda una sorpresa, sobre todo para los ‘peques’: una trinchera rehabilitada del Cinturón de Hierro de Bilbao. ¡Hará las veces de chiquipark bélico! Súbete y emula a los milicianos disparando con tu palo de montaña ¡Sácate una foto y nos la mandas, si quieres!

¡A las barricadas, camaradas!

¡A las barricadas, camaradas!

Comienza, ya sí, la ascensión a los montes, que a eso veníamos, carajo. Serán nuestro tercer y último objetivo del día. Y para llegar a ellos, solamente tendremos que seguir el sendero de montaña en el que nos encontramos, sin tomar desvíos.

El primer monte que ascenderemos será el Gazteluzar, de 717 metros. Nos toparemos con él 800 metros después de dejar la trinchera. Como verás, el Gazteluzar es más una colina que montaña. Y si no, a la prueba visual me remito.

Atentas, vacas, que aquí vienen vuestros toros…

Atentas, vacas, que aquí vienen vuestros toros…

En su cima nos espera un buzón, del Goikogane Mendi Taldea y un mojón. Y, por supuesto, unas vistas sensacionales, en las que el protagonista es el Ganekogorta.

Ahora, a por el segundo monte, mucho más famoso, que ya podrás ver desde el propio Gazteluzar. Éste se llama Kamaraka, tiene casi 800 metros y es el más popular (de hecho, verás montañeros a puños por la zona con buen tiempo). Además, tiene un pequeño ‘récord’: de lejos, su rampa principal parece insuperable; subiéndola es seguro la más sencilla del entorno. ¡Así que fuera miedo!

Para emprender la subida, regresaremos sobre nuestros pasos unos 500 metros y tomaremos un sendero que tirará directamente hacia la cima. ¿Ves? ¡No es tan difícil1

Aquella mole que se ve es el Kamaraka. ¡A por él!

Aquella mole que se ve es el Kamaraka. ¡A por él!

El ascenso lo marcan las propias huellas dejadas por otros montañeros. El camino no muestra mayor dificultad que lo que supone una subida de unos 600 metros. Sin embargo, el esfuerzo tiene su premio: un vértice geodésico y una cruz nos dan la bienvenida en esta cima centenaria. Sin embargo, las vistas no son tan agraciadas como las de los montes colindantes. Lo dejamos a tu juicio…

¡Buen momento para bocatear y para compartir impresiones con otros montañeros, con los que seguro te toparás!

Continúa nuestra ruta. La idea es patear por el cordal y así hollar las dos cumbres que nos quedan: Mugarriluze (735 metros) y Goikogane (702 metros). Así, en pocos metros (unos 500) te toparás sin sorpresa alguna con la cima del Mugarriluze. Decimos “sin sorpresa” porque, como en casos anteriores, esta cima se ve a simple vista.

Nosotros somos más de lomo que de loma, qué se le va a hacer.

Nosotros somos más de lomo que de loma, qué se le va a hacer.

La bienvenida a la cima de esta cota corre a cargo de un solitario buzón (made in Goikogane Mendi Taldea, como en el Gazteluzar). Es probable que alguna racha de viento se sume a la bienvenida.

A la ruta le queda lo que a un bocadillo de Nocilla a la salida de un colegio: un pis-pas. Nuestro último monte, el Goikogane, no dista más de 500 metros. Y su ascenso exige lo mismo que el del Mugarriluze: Na-da (en dos palabras, como Jesulín). De hecho, lo puedes comprobar desde la cima del monte previo.

Del Mugarriluze al Goikogane, un paseo.

Del Mugarriluze al Goikogane, un paseo.

La cima nos espera con un buzón con la forma de la cruz de Cristo de la factoría Goikogane Mendi Taldea de nuevo, que lo instaló en 1959. Por cierto, aquí también estuvo el ‘amante’ de la montaña Dani, que dejó sus marcas por doquier (si realizas la ruta, me comprenderás).

¿Echamos un vistazo 360 grados a lo que nos rodea?

Hora de bajar, que ya aprieta el hambre. El descenso lo iniciaremos por la parte posterior del Goikogane. Al principio poco marcado, el camino con los metros ganará importancia. Coincide con el sendero del Cinturón de Hierro promovido por Llodio, de modo que sólo tienes que seguir los mojones blancos y llegarás a la localidad. Nivel de dificultad cero.

El descenso te dejará junto a la ikastola de Llodio (Camino de Motxotekale). Comienza entonces un callejeo de 300 metros en el que el truco reside en ir siempre en línea recta (vale, tienes licencia para hidratarte en alguna fuente). Este camino te dejará justo en la calle de Lamuza, la misma que tomamos al comienzo de esta fantástica ruta.

Ahora, ya sabes: todo recto y… ¡Pasajeros al tren!

Ficha de la ruta

Distancia: Casi 15 kilómetros.

Dificultad: Fácil. La caminata no tiene dificultades si la realizas con buen tiempo. En ocasiones, hay rachas moderadas de viento.

Otros consejos: Durante el descenso, es posible completar la ruta ascendiendo una quinta cima, el Alpitzu, de solo 499 metros, que apenas conlleva 15 minutos. En el descenso definitivo verás una señal que avisa del desvío hacia esta cumbre.

Más información

Fotografías (Facebook): https://www.facebook.com/media/set/?set=a.359648590745443.76966.109203329123305&type=3

Track (Wikiloc): http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2681691

Vídeo (Youtube): Gazteluzar, Kamaraka y Goikogane

Compartir este artículo

, , ,
4 comentarios en “Rozamos la bilbainada trepando el Gazteluzar (717 m), el Kamaraka (800 m), el Mugarriluze (735 m) y el Goikogane (702 m)
  1. yo la hice con un amigo desde buia a el pagasarri hacia el ganekogorta y esas 4 cumbres bajando ha llodio y volviendo a la peña en tren,bonita experiencia y ademas quiero felicitaros por la labor que haceis,suelo visitaros mucho,un saludo.

  2. Hola José Antonio:

    Muchas gracias por tus palabras y tus visitas. La verdad es que el Ganekogorta y su entorno ofrecen alternativas geniales que no toda la gente conoce ni reconoce.

    ¡Salu2!

  3. Buena ruta.
    Lastima que hoy ha habido mucha niebla y no se veía un carajo.
    Nos hemos equivocado de desvio justo cuando se entra al bosque después de pasar la ermita (Se le ha ido la pinza al GPS del movil jeje) y en lugar de ir por todo el cordal, hemos seguido por medio del bosque hasta la altura del Mugarriluze.
    Habia un momento que ni idea de donde ibamos xD. A la bajada ha despejado y hasta ha salido el sol, a buenas horas!!
    Vamos, que me he quedado con las ganas de hacer los 3 primeros montes del recorrido, una pena, porque prometía.

    Un saludo

  4. Hola Adrián:

    Como bien dices la zona posterior a la ermita puede ser peligrosa en el sentido de que “todo parece igual” y es fácil perderse con niebla. De ahí los mojones. Eso sí, tienes la excusa perfecta para volver 😉

    ¡Un saludo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *