Zamudio-Larrabetzu (Goikolexea), una bonita ruta dominguera

Pasamos de la Coca-Cola para limpiar nuestras piernas del óxido invernal y optamos por una sencilla caminata entre Zamudio y Goikolexea, coqueto barrio de Larrabetzu. Pateo para todos los públicos. ¿Te apuntas?

Manos a la obra. Primero, llegar al punto de arranque: la Avenida del Txorierri (N-637) de Zamudio, a la altura del Barrio de San Martín de Arteaga. Puedes optar por el autobús. Te dejará en la marquesina (5428 – Domartiena) el A3223. Tienes uno cada hora desde Bilbao. Otra alternativa es EuskoTren, que te apeará en Lekunbiz cada media hora. ¡Ah! Si pensaste utilizar ese trasto llamado vehículo vete olvidándote: no es una ruta circular, así que descartado desde ya.

¡Comenzamos! La ruta, que sigue el sentido del GR 280, parte justo enfrente de la Torre Zamudio y la Iglesia San Martín en la propia Avenida del Txorierri (carretera central de la localidad). Si has viajado en Bizkaibus, estarás ya en la senda (con las vías pegadas a tu derecha); si lo hiciste en tren, la tienes a escasos 50 metros, junto a la plaza Sabino Arana. Ve en dirección Lezama, pero siempre mirando a mano izquierda.

¡Atento a este camino que nace a mano izquierda!

¡Atento a este camino que nace a mano izquierda!

300 metros después de la iglesia verás una carretera perpendicular que cae hacia la izquierda. ¡Tómala! Ahora sigue recto, no te desvíes ante nada. Al loro a mano derecha, porque 700 metros después, donde se indica ‘Arteaga Auzoa’, tendrás que tomar el desvío a la derecha.

Esto es más fácil que un puzle de dos piezas.

Esto es más fácil que un puzle de dos piezas.

Esta desviación te llevará a una pequeña zona residencial (Bonitas las casas, ¿no?) y a “zona peligrosa”. A partir de aquí, ojos bien abiertos. Son pocos metros de zona boscosa pero es fácil perder la orientación. Sigue siempre las marcas rojas y blancas (las aspas indican que el camino no es por ahí). Dentro del arbolado, toma el camino de la derecha, que te llevará por un camino de tierra. Te toparás con un cartel de terreno particular; ve hacia la derecha, pero por fuera, justo antes de la alambrada tienes un camino. Te toparás de frente con los 50-70 metros más complicados. Es un entramado de árboles no muy denso en el que tienes que seguir las marcas rojas y blancas. Al final llegarás a un camino repleto de vides, atravesarás un pequeño riachuelo (¡A ver ese equilibrio!) y llegarás al barrio de Garaioltza, ya en Lezama, con el baserri Olasarre y su escuela de hípica.

De verdad: verlo de cerca impresiona.

De verdad: verlo de cerca impresiona.

El sentido de la ruta nos lleva ya por camino correcto. Prácticamente recto, dejamos a un lado viñedos, urbanizaciones privadas y viviendas unifamiliares. Medio kilómetro después de la escuela, tomamos un nuevo camino a la izquierda (¡Atentos a las pintadas!), aún de asfalto, con el que bordearemos los campos de entrenamiento del Athletic Club. ¡Eup!

Al fondo, el Ganguren. Qué cerca está todo, ¿verdad?

Al fondo, el Ganguren. Qué cerca está todo, ¿verdad?

Nuestro camino continúa por la senda asfaltada. Nos toparemos con una minúscula plaza arbolada, que acoge la Goiko Taberna, tras lo cual debemos girar a la izquierda. Dos amplísimas curvas nos llevarán hasta unos invernaderos. Fíjate que en ese punto, al otro lado de la carretera, surge un desvío, a cuya entrada hay unos buzones. Tómalo.

¿Ves la flecha roja del fondo que hemos pintado? Pues es por ahí.

¿Ves la flecha roja del fondo que hemos pintado? Pues es por ahí.

Como ya habrás podido observar, en este tramo de la ruta nos acompañan nuevas señales: unos curiosos puntos amarillos. Sí, camarada, como sospechabas el Camino de Santiago, en su ruta del norte, pasa por aquí. A ver si te topas con un mochilero… [Actualización 06.02.2015: Un comentario nos advierte de que no es así. Lo dejamos para investigaciones futuras]

Este nuevo desvío dará paso a una zona arbolada todavía asfaltada que no tiene mayor dificultad que seguir en línea recta. Comienza, por decirlo de alguna manera, el tramo más verde de toda la ruta. Mucho árbol, pero bajo nuestros pies, sólo asfalto o piedra muy compacta. Es hora también de pasar por delante de diversas explotaciones ganaderas, con predominancia de las equinas. Son caballos más humanizados que Pato WC. No dudes en acercarte a ellos. Pero ten cuidado. Por experiencia te recomendamos que andes con ojo antes de tocar cualquier valla: algunas regalan pequeñas descargas eléctricas para evitar que los animales se escapen. Lo dicho: cerca de 3 kilómetros de ascenso sencillo, si acaso flojas subidas, que invitan a disfrutar.

Son tan mansos que hasta posan para la foto.

Son tan mansos que hasta posan para la foto.

Y como quien no quiere la cosa (que lo queremos, je, je), como si fuésemos una caballería triunfante, vamos entrando en Larrabetzu, de la cual conseguimos una bonita vista. ¡Uyyy, ya andamos cerca de nuestro destino: Goikolexea!

Uffff, se hace larga la llegada.

Uffff, se hace larga la llegada.

El camino nos deja en el Barrio de Loroño. Recomendamos encarecidamente un paseo por sus calles, aunque sea breve; o bien, estar unos minutos sentados en la Plaza Askatasuna, frente al Ayuntamiento y el batzoki; o caminar un poco más hasta la iglesia parroquial. O, por qué no, echar un trago en uno de sus bares.

Nosotros volveremos al mismo camino que dejamos, para seguir un poco al frente y tomar la BI-2713 (calle Mikel Zarate), carretera que gira a la izquierda y que nos llevará al bello y coqueto barrio de Goikolexea, al que algunos ven un aspecto ‘medieval’. Para evitar pérdidas, al inicio de la carretera verás esta fábrica de madera.

Con tanta madera Pinocho y Pumuki se pondrían las botas.

Con tanta madera Pinocho y Pumuki se pondrían las botas.

Patea por la acera de la izquierda y, unos 900 metros después, llegarás al barrio. Verás a la izquierda las Antiguas Escuelas, reconvertidas ahora en txoko particular. A la derecha de la carretera, la bella Iglesia de San Emeterio y San Celedonio, así como fachadas, balcones y otros detalles, como el Crucero de Goikolexea.

Muy bonita la iglesia. Lástima del cableado...

Muy bonita la iglesia. Lástima del cableado…

Poco más. Es posible que tu estómago ya ruja después de 12 kilómetros de caminata. Como habrás visto, casi frente a la iglesia dispones de varias mesas en las que comer. Junto a ellas, una fuente. Y frente a las mesas, un bar. Cuando decidas regresar a casa, verás que junto a las mesas paran los autobuses a Bilbao, Galdakao e incluso Margen Derecha. Todo es cuestión de preguntar a un chófer…

Ficha de la ruta

Distancia: Casi 12 kilómetros, incluyendo un brevísimo paseo por el interior de Larrabetzu. En total, unas 4 horas.

Dificultad: Fácil. Sin grandes pendientes. Para todos los públicos.

Comentarios: Recomendable llevar a cabo la ruta con buen tiempo para mantener la sencillez. Aunque en la mayor parte del trayecto el piso es asfalto, roca o tierra prensada, las zonas boscosas mantienen fresco el terreno y, en caso de lluvia, se convierte en barrizal seguro. La ruta así pasaría a ser más complicada.

Más información

Fotografías (Facebook): https://www.facebook.com/media/set/?set=a.183695805007390.36940.109203329123305&type=3

Track (Wikiloc): http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1633092

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3 comentarios en “Zamudio-Larrabetzu (Goikolexea), una bonita ruta dominguera
  1. Creo que los puntos amarillos no son por el camino de santiago sino que es la ruta de la carrera de montaña Karraderan que se celebra en Larrabetzu.

    Buena descripción de la ruta en cualquier caso.

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