Subida desde Balmaseda al Garbea (718 m), el rey de las antenas

Camaradas: Hoy toca ruta sencilla, de dos y dos cuatro. El plan trazado es plantarnos en Balmaseda, villa encartada, y seguir el famoso camino de ascenso al Kolitza, pero desviarnos y acceder al mucho menos popular Garbea. Guay, ¿no?

[Este camino es una continuación del tramo del GR 281 De Sopuerta a Balmaseda para disfrutar de su Semana Santa]

Como siempre, lo primero es llegar al punto de arranque. En esta ocasión, Balmaseda. Nosotros nos plantamos en Termibus (Bilbao) y allí tomamos en los andenes 10 u 11 el autobús A0651. Obviamente todo dependerá de tu origen para llegar de una u otra manera a la localidad. Eso sí, la ruta no es circular, por lo que deja el coche aparcadito en casa.

Nuestra nave nos deja en su última parada, Campo de las Monjas. Así que si te duermes en el viaje, sin problema, te despierta el chófer. Tendremos que abandonar el vehículo, retroceder hasta la calle perpendicular, y ascender por su lado derecho. Llegamos así a la calle Virgen de Gracia, que tomaremos hacia la izquierda. ¡Qué religioso todo, leñe!

Si eres lector fiel del blog, este recorrido te sonará de nuestra anterior aventura balmasedana ascendiendo el Kolitza desde Pandozales. Perfectamente pintada (con marcas del GR 281), esta primera parte de la caminata nos hará transcurrir entre viviendas. Sin problemas.

Kilómetro y medio después de la parada, ojos bien abiertos. Se abre a mano derecha un ascenso con el que continuaremos el camino que lleva directos al Kolitza. Si te pasas el desvío, tranquilo: en 80 metros podrás tomar otro sendero a mano derecha con el que podrás retomar este nuevo camino que se abre.

La vida que da en una huerta un somier de muelles no lo sabe nadie.

La vida que da en una huerta un somier de muelles no lo sabe nadie.

Comenzamos así un trecho de bosque en el que lo más complicado es evitar que el tiempo se nos pase volando. Nuevamente, un kilómetro después de tomar el desvío previo, deberemos andar cuidadosos y ascender a mano derecha por un camino que corta perpendicularmente nuestra recta inercia.

En serio: Es recomendable un GPS para cruces como éste.

En serio: Es recomendable un GPS para cruces como éste.

En 200 metros más nos unimos a otro camino ascendente, mucho más amplio. Y en ese tono “de calma” continuaremos, sin desvíos. Como ves, el suelo tiene más polvo que una reunión social de ácaros y es probable que te cruces con aficionados al motocross. Insisto: siempre en el mismo sentido, sin tomar desvíos. Quizá no te hayas dado cuenta, pero a lo lejos ya se divisa nuestro objetivo, el Garbea (718 m), cima antenada donde las haya.

Unos 900 metros después nos toparemos con lo que los políticos llaman un “área de esparcimiento” y la gente de a pie conoce como un “merendero de toda la vida”. Atraviésalo por los espacios habilitados para ello, porque nuestro caminar continúa justo al otro lado del recinto.

"¡Que rule, que rule", dijo Melendi.

“¡Que rule, que rule”, dijo Melendi.

El camino ascendente al otro lado de la verja ya nos hace entrever que nos acercamos al objetivo del día. Mueve los pies y el cuerpo te seguirá. Quizá también te acompañen en este trecho las inocentes vacas que, “muertas de estrés”, invierten el día en comer. Por cierto, en caso de toparte con un desvío, es indistinto el camino que tomes (nosotros fuimos siempre por la opción superior).

Poco más de kilómetro y medio después del merendero, llegaremos al Túmulo de Garbea. Para los novatos en la materia, aclarar que es una especie de tumba antigua de una o varias personas sobre las que se vierten piedras o barro. ¿Te acuerdas de todos con los que nos topamos en la ruta de los dólmenes de Munarrikolanda?

Lo de poner helechos para pasar desapercibido no cuela.

Lo de poner helechos para pasar desapercibido no cuela.

¡Ya nos queda menos, chavales/as! Siguiendo las señales del camino, en medio kilómetro nos plantamos en la base del monte, el Garbea. Cuando llegamos, gran decepción. Nada, salvo una explanada. ¡No te dejes engañar! Al fondo ves una rampa de cemento hacia una construcción verde. Sólo tienes que bordear la misma por la derecha por un camino de tierra y así llegarás a la cima donde, ahora sí, podrás ver su buzón, su vértice geodésico y, si llegas con alucinaciones, su chiringuito con bebidas variadas :-).

¿Tienes unos segundos para disfrutar de lo que te vas a encontrar ahí arriba? Veamos…

¡Hora de la bajada! Volvemos sobre nuestros pasos hasta el túmulo, la tumba fucsiamente acartelada. Sin embargo, ahora tomaremos el camino descendente de grava, mucho más cómodo y perfectamente señalizado, pero monótono y siempre descendente. Se te va a hacer más largo que un día sin pan. Es perfecto, eso sí, para charlar con alguien.

Estate al loro porque en unos 3.600 metros nos topamos con nuestro último gran desvío. Una pintada con forma de L del GR 281 nos indica el giro, pero debido a la inercia es habitual saltársela (nosotros lo hicimos y nos salvamos por el GPS). El giro en cuestión nos sumerge en zona blanda y boscosa. Unos 700 metros que finalizan con una vuelta al cemento y un giro a la derecha que nos sitúa en el barrio de La Herbosa.

Hay marcas de derrapaje de montañeros en esta curva. Bueno, no, pero casi…

Hay marcas de derrapaje de montañeros en esta curva. Bueno, no, pero casi…

Ya no queda ná. Tras medio kilómetro de cemento, nos topamos con la carretera. Con mucho cuidado, habremos de cruzar al miniarcén de enfrente. En 80 metros, giraremos a mano derecha por un camino descendente que nos dejará en la estación de Feve de Traslaviña (ya en Artzentales). Allí un convoy nos plantará sanos y salvos en Bilbao.

Ficha de la ruta

Distancia: Poco más de 15 kilómetros.

Tiempo: 4 horas y media pasadas (con bocadillo, fotos y demás parafernalia habitual en nosotros).

Dificultad: Nula. Cuando se lee que son 15 kilómetros piensas que ha tenido que ser una ruta durilla. Pero no. El ascenso apenas se nota, es muy suave, gradual.

Recomendaciones: Revisar con cuidado los horarios de los medios de transporte, sobre todo el del tren de vuelta. Y especialmente si pateamos en fin de semana, cuando los horarios se reducen. Recomendable, pues, ojear la web de Feve. Otro asunto recomendable es utilizar un GPS. Si tienes un móvil Android, aquí te enseñamos cómo tener un GPS gratis.

Siguiendo el Gran Recorrido: Traslaviña (Sopuerta) es final de etapa, pero ni mucho menos es final de recorrido. Puedes leer su continuación hasta Zalla aquí. Y también tienes la etiqueta GR 281, gracias a la cual puedes ver todas las rutas relacionadas con el GR.

Más información

Fotografías (Facebook): https://www.facebook.com/media/set/?set=a.601926499850983.1073741846.109203329123305&type=3

Ruta (Wikiloc): http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5482868

Vídeo (Youtube): http://youtu.be/UfB8psYbGP8

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