PR-BI 11. Zeberio, desde el interior

El valle de Zeberio cuenta con una ruta de lo más completa: por tranquilos caminos forestales visitaremos coquetos barrios de unos pocos caseríos, la cima de un monte y varios ejemplos de arquitectura religiosa. Una ruta 10 para una soleada mañana otoñal.

¡Buenas noticias! La ruta es circular, por lo que es una buena ocasión de hacer uso del coche para acercarse hasta Zeberio. Y más si tenemos en cuenta la mala frecuencia del autobús a Zeberio, que además no sale desde Bilbao. Así, un pequeño parking detrás del ayuntamiento puede ser un buen lugar donde aparcar el coche.

Una vez en el centro de Zubialde (el barrio de Zeberio donde está el ayuntamiento), avanzamos unos pocos metros por la carretera dirección del vecino Artea para girar a la izquierda tomando un camino que asciende hacia los barrios de Barbatxao y Ereñotza, como reza un letrero indicador. Pintura blanca/amarilla en la pared junto al letrero nos muestra que ya estamos en el sendero de pequeño recorrido.

Este primer tramo de la ruta es siempre cuesta arriba, pero la pendiente no es nada pronunciada, por lo que vamos ganando altura sin apenas dificultad. Caseríos a uno y otro lado del camino nos acompañarán durante estos primeros metros del recorrido.

Antes de llegar al primer kilómetro de la ruta, justo tras pasar por Barbatxao, nos topamos con un cartel a la izquierda de nuestra marcha indicándonos la dirección de la primera ermita del sendero: Santomas Zaharra. Siguiendo la flecha de la estaca, abandonamos la pista que veníamos siguiendo y tomamos un sendero que se adentra en el bosque. En un centenar de metros aproximadamente llegamos al templo.

Ermita de Santomas Zaharra.

Ermita de Santomas Zaharra.

Tras la visita a la ermita, regresamos a la pista asfaltada que habíamos abandonado antes. Pasamos junto al barrio de Ereñotza y, tras dejar atrás el último caserío de la barriada, en una bifurcación tomamos el sendero de la izquierda. Pintura en un árbol nos indica que ése es el camino por donde continúa el PR.

Tras algo más de 500 metros de bosque llegamos al barrio de Zeberiogana, donde se encuentra la ermita-santuario de Nuestra Señora de Zeberiogana. Nueva parada obligada para contemplar este templo del siglo XVII.

Zeberio, o lo que es lo mismo, arquitectura religiosa por doquier.

Zeberio, o lo que es lo mismo, arquitectura religiosa por doquier.

Dejamos atrás el santuario y seguimos con nuestra ruta, ahora camino del Mandoia (donde ya estuvimos), cumbre centenaria por donde pasa el sendero. ¡Y es que esta ruta tiene de todo!

Siempre por la pista asfaltada que veníamos siguiendo pasamos junto al barrio de Ametzola y llegamos a la zona conocida como Irumugarrieta, cruce de caminos donde nosotros tomamos el de la derecha. A unos 500 metros desde Irumuguarrieta un cartel nos indica la dirección hacia el Mandoia.

En suave ascensión llegamos a la cima del monte Mandoia, coronada por un vértice geodésico y un par de buzones, uno más nuevo que el otro.

Allá asoma la cima del monte Mandoia.

Allá asoma la cima del monte Mandoia.

Tras breve pausa, toca seguir el pateo. A la derecha de la cima, en el sentido que veníamos siguiendo en la ruta, un estrecho sendero descendente se va abriendo bajo nuestros pies, entre matojos y pinos jóvenes. Este sendero va a dar a una pista de tierra por donde continuamos ahora, siempre en sentido descendente. Cuando llevemos unos 400 metros de pista de tierra deberemos estar atentos a una bifurcación. La pista parece querer llevarnos hacia la izquierda haciendo una curva. Sin embargo deberemos tomar el camino de la derecha.

Por este nuevo camino forestal, a ratos algo embarrado y en otros momentos más seco, y sin ninguna posibilidad de pérdida, llegamos unos 2 kilómetros después al barrio de Etxaso. En Etxaso se encuentra la ermita de San Esteban, que no visitamos.

Dejamos atrás los caseríos y en el siguiente grupo de casas nos fijaremos en un letrero del PR con la indicación de la dirección hacia Orbetzu. Conforme muestra el cartel, giramos a la izquierda (de frente atajaríamos hacia Ermitabarri, como ya hiciéramos en nuestra anterior subida al Mandoia).

En los puntos más conflictivos de la ruta, un oportuno letrero nos indicará por dónde continuar.

En los puntos más conflictivos de la ruta, un oportuno letrero nos indicará por dónde continuar.

En menos de un kilómetro llegamos a Orbetzu, donde tomamos un camino de hierba a la izquierda del primer caserío que nos encontremos, junto a un enorme eucalipto.

Atención a este desvío. Si llegas a un pozo de agua, da la vuelta, que te has pasado.

Atención a este desvío. Si llegas a un pozo de agua, da la vuelta, que te has pasado.

Y en apenas 250 metros llegamos a una nueva ermita, esta vez dedicada a San Antonio Abad, el patrón de los animales.

Nueva ermita y, como todas las anteriores, chulísima.

Nueva ermita y, como todas las anteriores, chulísima.

Tras la visita a la ermita, pasamos junto al barrio de Barañao y tomamos dirección de Ibarrondo, como indica un nuevo poste del PR. Sin embargo, pasados 500 metros desde Barañao, llegamos a una pista hormigonada donde tenemos dos opciones: una es girar a la izquierda para dirigirnos hacia Ibarrondo, y desde ahí hacia el barrio de Argiñao, pasando por la ermita de San Adrián; y la otra opción es tomar la pista hormigonada hacia la derecha atajando hacia Isasi primero y Ermitabarri después. Nosotros nos decidimos por esta segunda opción y es la que explicamos en el post.

Así, aproximadamente un kilómetro pista abajo siguiendo el curso del río Zeberio, pasamos junto a un puente sobre el arroyo, donde un panel nos habla de las lamias, genios mitológicos que frecuentan los arroyos.

‘El puente sobre el río Zeberio’, próximamente en sus pantallas.

‘El puente sobre el río Zeberio’, próximamente en sus pantallas.

El puente salva del arroyo un camino que, de izquierda a derecha, cruza la pista que veníamos siguiendo. Y por este camino, hacia la derecha, deberemos continuar.

En un kilómetro aproximado llegamos a Ermitabarri, donde vemos primero el humilladero de San Antonio de Padua. Y después nos dirigimos hacia la preciosa iglesia de Santo Tomás de Olabarrieta. El empedrado del pórtico es una auténtica maravilla, os lo aseguramos.

Hacia Santo Tomás de Olabarrieta. Ya desde lejos impone la iglesia.

Hacia Santo Tomás de Olabarrieta. Ya desde lejos impone la iglesia.

Dejando atrás la iglesia, caminamos junto a unos árboles de hermosa sombra y a los 150 metros lo abandonamos para tomar un sendero a nuestra derecha.

Últimos metros de la ruta. En nada, de vuelta en Zubialde.

Últimos metros de la ruta. En nada, de vuelta en Zubialde.

Por este nuevo sendero, en poco más de un kilómetro llegamos de vuelta a Zubialde.

¡Bocata p’al body, que nos lo hemos ganado!

Ficha de la ruta

Distancia: 15 kilómetros.

Tiempo: Unas 5 horas y media.

Dificultad: La ruta tiene varios cambios de dirección, por lo que hay que estar atento para no despistarse. Alterna tramos de asfalto, con pista de tierra y senderos de bosque. En los tramos más boscosos encontramos a ratos algo de barro, pero que no entrañaban especial dificultad.

Comentarios: En esta ocasión no es recomendable el uso de autobús para llegar a la ruta, debido a su pésima frecuencia. El coche es así casi obligatorio. Afortunadamente la ruta es circular, así que tampoco es ningún problema.

Más información

Fotografías (Facebook)https://www.facebook.com/media/set/?set=a.828738533836444.1073741884.109203329123305&type=3

Ruta (Wikiloc): http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8583670

PR-BI 11. Zeberio, desde el interior (PDF): http://www.zeberio.net/es-ES/Turistas/Recorridos/Documents/ca_PR_BI11.pdf

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