Longitas (590 m): un monte desconocido pero centenario a un paso de Sopuerta

Hoy subimos al Longitas desde Mercadillo para comprobar cómo no siempre las mejores vistas están en la cima.

Nuestra ruta de hoy es corta y de ida y vuelta, por lo que tiramos de coche para, sin pegarnos madrugón, llegar holgados para la hora de la comida.

Sopuerta la conforman varios barrios y nosotros tenemos que ir a Mercadillo, así que tomamos la carretera BI-2701 que recorre todo el valle de Sopuerta hasta llegar a Mercadillo, y aparcamos junto al cementerio, donde existe un pequeño parking. Si decidís hacer uso del autobús, existe parada en el barrio, a pocos metros del punto de partida.

Una vez junto al cementerio, tomamos el camino de asfalto que empieza justo a la izquierda de la entrada y lo seguiremos omitiendo cualquier desvío que nos encontremos. En poco más de 1 kilómetro llegamos al barrio de Los Llanos, donde acaba el camino y se encuentra una pequeña explotación ganadera.

Que no te asusten las vacas. Los cuernos los tienen de adorno.

Que no te asusten las vacas. Los cuernos los tienen de adorno.

A la derecha del camino existe una valla metálica junto a un cobertizo para el ganado. El camino hacia el Longitas continúa tras la valla, por lo que la cruzamos, cerrando después la valla para que no se escapen las vacas.

Aquí podremos deleitarnos con lo mejor de esta ruta: las vistas del valle de Sopuerta y de sus verdes praderas.

Las vistas son de postal.

Las vistas son de postal.

Unos metros después, abandonamos el camino de hormigón y continuamos por la pradera…

El camino no plantea ninguna dificultad.

El camino no plantea ninguna dificultad.

… para adentrarnos, poco después, entre un denso bosque de pinos y castaños…

Después del sol, un poco de sombra nunca viene mal.

Después del sol, un poco de sombra nunca viene mal.

… que en ocasiones hizo que tuviéramos que ingeniárnoslas para sortear los obstáculos que nos íbamos encontrando.

Bueno, agacharse toca.

Bueno, agacharse toca.

Tras este tramo, llegamos a una zona un poco más abierta donde el camino gira bruscamente a la izquierda, pasando el firme de hierba-tierra a tierra-casi-barro.

A partir de este punto, el camino ganará (no mucho) en pendiente y empezará a serpentear en zig-zag, acercándose a la cima de la montaña, nuevamente entre tupidos pinos que nos privarán de vistas al valle.

¡Atentos a los cambios de dirección!

¡Atentos a los cambios de dirección!

Cerca ya de la cumbre, acometemos la última rampa bosque a través…

¡Un último esfuerzo, que no queda nada!

¡Un último esfuerzo, que no queda nada!

… hasta llegar al punto más alto, donde encontramos algunos troncos caídos que tuvimos que sortear antes de alcanzar el buzón, a ras de suelo medio escondido entre el arbolado, como si de una seta se tratara.

En la cima miramos a nuestro alrededor, y todo lo que vemos son pinos, confirmando que las mejores vistas de esta ruta están durante el ascenso más que en la cima.

Dejamos nuestra tarjeta ya que esta montaña es valedera para el Concurso de los Cien Montes y nos disponemos a regresar por el mismo camino de subida, hasta llegar de nuevo al cementerio, donde muere la ruta de hoy.

Ficha de la ruta

Distancia: Unos 4 kilómetros hasta la cima (una hora y cuarto de subida y algo menos al bajar).

Dificultad: Escasa. Apenas algún árbol caído en mitad del camino.

Comentarios: El mayor, y casi único atractivo de este monte, es que es centenario. Su buzón puede ser difícil de localizar y las vistas desde la cima son pobres. No obstante, siendo centenario es de los más sencillos a realizar.

Más información

Fotografías (Facebook): https://www.facebook.com/media/set/?set=a.259042447472725.59387.109203329123305&type=3

Track (Wikiloc): http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2139037

Vídeo (Youtube): http://youtu.be/1WuCWb0CS5U

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